El inicio de temporada 2026 no está siendo nada fácil para Roki Sasaki, una de las mayores promesas que ha llegado recientemente a las Grandes Ligas. Lo que muchos esperaban que fuera una entrada dominante con los Los Angeles Dodgers, se ha convertido en una historia llena de dudas, ajustes y preocupación.
Y todo gira en torno a algo muy específico… su mejor arma.
Durante años, Sasaki fue conocido por su devastador forkball, un lanzamiento prácticamente imposible de batear. Ese pitcheo era su identidad en el montículo, su sello personal, lo que lo hacía diferente al resto. Pero hoy, esa misma arma parece haber desaparecido… o al menos, ya no es la misma.
En su transición de relevista en 2025 a abridor en 2026, algo cambió. Su forkball ha perdido ese movimiento impredecible que confundía a los bateadores. Ahora se queda más “plano”, más fácil de leer. Y eso ya tuvo consecuencias claras: en un reciente juego, un lanzamiento mal ubicado terminó en un jonrón de tres carreras que encendió las alarmas.
Los números respaldan la preocupación. Analistas han detectado que la rotación de su lanzamiento aumentó considerablemente. Aunque esto puede parecer un detalle técnico, en realidad cambia completamente el comportamiento de la pelota. Ese efecto de caída abrupta, casi como si fuera una bola de nudillos, prácticamente desapareció.
Pero eso no es todo.
Su recta también ha mostrado señales preocupantes. Sasaki, quien en Japón superaba constantemente las 100 millas por hora, ahora ha visto una caída en su velocidad. Pasó de promediar cerca de 97.6 mph a 96.6 mph en cuestión de una apertura. Puede parecer poco, pero en este nivel, cada milla cuenta… y mucho.
Aun así, sería un error descartar a Sasaki.
Estamos hablando de un talento generacional, comparado incluso con figuras como Shohei Ohtani por su impacto potencial al llegar desde Japón. Su capacidad sigue intacta, su brazo sigue siendo élite, y su repertorio todavía tiene el potencial de dominar en la MLB.
Además, hay un factor que no se puede ignorar: su mentalidad.
La historia de vida de Sasaki está marcada por la tragedia. Sobrevivió al devastador terremoto y tsunami de 2011 en Japón, una experiencia que le arrebató a parte de su familia. Esa resiliencia, esa capacidad de levantarse en los momentos más difíciles, es precisamente lo que hoy necesita para superar este momento complicado.
Porque esto es justo eso: un momento.
Los fanáticos de los Dodgers no están viendo el final de una estrella… están viendo el proceso de adaptación de un lanzador que todavía está encontrando su lugar en el mejor béisbol del mundo.
La gran pregunta ahora es clara:
¿Podrá Sasaki recuperar su mejor lanzamiento… y con él, su verdadera identidad en la MLB?
Porque si lo logra… cuidado. Podríamos estar ante uno de los pitchers más dominantes de esta nueva generación.
